¿Es normal sentirse en estas fechas tan solo? ¿es normal sentirse fuera de lugar? Es decir, es una fecha donde todo se siente más en la piel, donde todo está más encendido. La gente enloquece por los regalos, los que perdieron seres queridos se sienten más desbastados, donde los que están solos se sienten más en soledad que nunca. Y así es, en estas fechas todo se siente más. Y los locos nos sentimos más locos; se supone que a los que nos sentimos solos nos tendría que gustar estas fechas pero simplemente disfrutamos de cosas absurdas como la comida, los regalos (y algunas veces, no siempre), y las luces que sirven para sacar fotos; pero nunca van a ver que nos guste estar en familia, un abrazo, un beso, un "Feliz Navidad" ¿por qué? porque ¿de qué nos sirve que sean sólo en estas fiestas? simplemente lo sentimos falso.
Y ahora es cuando tratamos de no recordalos, de no recordalo. Abuelos, padres, tíos, primos, madrina, padrino, hermanos, amigos, novios... Ya no están. Para muchos alguno de ellos no están... y se siente más. El dolor, su ausencia, su risa, su sonrisa, sus ojos brillosos a la luz de los fuegos artificiales, sus chistes y sus abrazos. Y de qué sirven estas fiestas si realmente no las pasas con quienes realmente querés. Las pasas con dos o tres y con mil quinientas más que ni siquiera recuerdan tu nombre (exageración para que vean mi punto).
Y hablo por mí cuando sigo que cada año me pasa lo mismo. Hace no mucho, unos ocho años, disfrutaba y AMABA el 24 y el 31. Lo pasaba con cada persona que añoraba: mis abuelos, mis tíos, mis viejos, mis primos y mi tío-abuelo... ¿y ahora? lo paso con mi viejo, con la esposa de mi viejo, con los hijos de la esposa de mi viejo (que son como mi hermanos) y toda la familia de ellos. ¿y mi vieja? ¿y mis abuelos? ¿y mis tíos? ¿y mis primos? ¿y mi tío-abuelo? Mis abuelos y mi tío-abuelo, en el cielo; mis abuelas, por su lado; mi vieja, con una de mis abuelas y los demás... vaya uno a saber. ¿Entonces? Sí, las voy a pasar con quienes vivo que me encanta que sea con ellos pero ¿y el resto?.
El regalo más preciado que me gustaría que me den es un abrazo de todos ellos. Volver a tener MI familia, mi verdadera familia. No pido que mis viejos estén juntos, sólo pido tener a mi familia entera conmigo. Extraño lo que eran esas navidades, extraño sentirme querida, extraño sentirme protegida. No me gusta crecer, no me gusta tener que terminar de entender que en el mundo se está y se vive solo; que las personas que tenemos simplemente están para acompañarnos pero que cuando se tienen que ir se van a ir y no se puede hacer nada al respecto.
Con todo esto dicho, me gustaría dejar en claro que no odio la Navidad sino que odio la hipocrecía de ella. Odio ver gente que está sola, que la está pasando mal en la calle y ver gente que no aprecia lo que tiene y por ende simplemente dice ''me gusta esta fecha por los regalos'' y se sabe que tiene una familia de diez cuando hay otros que ni siquiera los tiene a todos con uno.
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sábado, 24 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Una utopía, un ideal.
Definitivamente no es mi día, no es mi mes, no es mi año, no es mi estación.
Exijo mi utopía; exijo vivir con el amor de mi vida en mi departamento en Palermo, con mi lavaplatos, tocadiscos,
mi perro, mi aireacondicionado, mi paz, mi cama, mi televisión 72 pulgadas, mi pared llena de discos
y otra pared llena de libros ordenas alfabéticamente y por autor.
En él también tener una heladera llena de latitas de Coca-Light y verduras.
Exijo que mi ideal sea posible.
Exijo mi utopía; exijo vivir con el amor de mi vida en mi departamento en Palermo, con mi lavaplatos, tocadiscos,
mi perro, mi aireacondicionado, mi paz, mi cama, mi televisión 72 pulgadas, mi pared llena de discos
y otra pared llena de libros ordenas alfabéticamente y por autor.
En él también tener una heladera llena de latitas de Coca-Light y verduras.
Exijo que mi ideal sea posible.
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