Miedo a equivocarme:
Una guitarra por demás desafinada, un frío alquimista que todo transforma en hielo, una canción que de movida está arruinada y un autoestima ya muy aderido al suelo.
Las esperanzas guardadas en un cajón, no tienen filas yo que más le puedo hacer. Por dios que difícil que se hace componer cuando me falta tu calor.
Y me resulta imposible sacarlo de mi cabeza; un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza, en la cerveza... Y ruego a dios que esto termine para poder ser la de antes: que no llora por los hombres y tiene siempre un amante. Siempre un amante...
Ideas que vuelan pero que nunca aterrizan, metáforas como cuentos sin moraleja. Del quinto piso está chistandome una vieja que como yo ya se olvidó de la sonrisas. Un verso triste que me acaban de vender y los zapatos que me aprietan el talón. Disculpen que sea tan triste mi canción, es que no los volveré a ver.
Y tengo miedo a equibocarme, a sufrir, ser lastimada. Equivocarme es algo humano, pero amarte es un pecado. Es un pecado...
Y ruego a dios que esto termine para poder ser la de antes: que no llora por los hombres y tiene siempre un amante, siempre un amante. Porque conozco yo el calibre de tus besos, ya no me dejo asesinar por esa boca, no pongo un ''pero'' más por vos, no tengo un peso. Mejor le cedo a otra el turno que me toca, que me toca....
Y ruego a dios que esto termine para poder ser la de antes: que no llora por los hombres y tiene siempre un amante. Siempre un amante... Y me resulta imposible sacarlo de mi cabeza; un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza, en la cerveza... Y tengo miedo a equibocarme, a sufrir, ser lastimada. Equivocarme es algo humano, pero amarte es un pecado. Es un pecado...

No hay comentarios:
Publicar un comentario