Seguidores

lunes, 20 de agosto de 2012

You cant always get what you want

I'm gonna love you for the rest of my days, babe, even if i dont want to. 
Because you made me smile once, and it was so difficult. 
I've been crazy for you for so long. Now its time to move on and get you out of my mind. 
So... I close my eyes, let the last tear fall down and, 
with a broken heart, 
I say to you: goodbye.

jueves, 16 de agosto de 2012

Memories

TE EXTRAÑO. 
Y pensé que este sentimiento no iba a volver. 
TE NECESITO.
Y pensé que este dolor ya no iba a existir.


(hoy es una de esas noches que espero tu llamada, 
la cual nunca va a llegar, para calmarme y desearme lindo sueños)

lunes, 13 de agosto de 2012

Butterfly fly away.

Sentirse ligera, liviana. 
Sentirse... Sentir. 
Un poco de música, una sonrisa, un guiño y empezar todo de cero.
Unas maripositas en el estómago.
Esperar a los fin de semana para poder hablar.
¿Qué está pasando? Conozco esta historia.
Me da miedo. Paro. Sigo.
Me dicen que deje que fluya.
Me dicen que tome la iniciativa.
What do i have to do? What do i have to do?
I dont know. 
Lo busco. Lo ignoro. Trato, trato. Lo juro.
Más cambios, más y más cambios. 
Música nueva, ropa nueva, vida nueva.
No está nada mal, pero me asusta.
Normalmente me quejo de la vida y el destino, pero tengo que admitir que 
de vez en cuando le agradezco.
Lo viejo a la basura para darle más espacio a lo nuevo, no?
Es hora de despegar las alitas y salir. 
A buscar nuevas experiencias se ha dicho. 
No más de esperar sentada que la vida se vuelva más interesante. Oh, no.
Its time to say hello to life. 
Es como... sentirse ligera, liviana. 
Sentirse... Mujer.

jueves, 9 de agosto de 2012

"Hay cierto placer en la locura que sólo el loco conoce"

No podés cerrar los ojos porque te perdés. Ni tiempo a parpadear se tiene. Hoy en día la vida pasa a una velocidad inhumana. Uno no la transcurre caminando, sino corriendo. 
En mi última entrada estaba cumpliendo años, feliz, divertida, tranquila, en paz. Pero me dormí; una mini siesta quizás, pero lo hice. Me desperté el lunes a las tres menos cuarto de la tarde yendo a la casa de un amigo a despedir a una amiga que se fue a Estados Unidos a vivir. Y ese fin de semana ¿en dónde estuve?, ¿qué pasó?, ¿por qué no la vi también?. Me volví a dormir y me desperté a las diez y veinte de la noche, llorando, abrazada a ella, despidiéndola. ¿Y esa tarde? ¿Qué hicimos? ¿De qué hablamos? 
La vida es un suspiro, mucho más imperceptible que eso y no nos damos cuenta. Cerramos los ojos y así vamos, como si fuera eterna. 
Uno piensa que aprende, pero ni con tres porrazos contra la pared. Yo la partidaria, más partidaria de los que conozco, de no perder el tiempo, lo pierdo. No disfruto al máximo cada instante o al menos siento que podría haberle sacado más jugo. No me permito ser del todo quién soy. Me prohíbo y no hay nada peor que eso. No hay nada peor que hacer lo que debés, y creés correcto, y no lo que querés. Dejar de hacer algo y empezar a hacer otra cosa sólo porque sabés que lo segundo está bien y lo primero hace mal. Si es lo que querés ¿qué importa que causa?; si te hace feliz, vale la pena. La vida no da segundas oportunidades y una vez que ya pasó el tiempo, esa necesidad, ese querer, queda ahogado en tu interior buscando el momento oportuno para volver a salir. Pero hasta ese momento, ese gran momento, te carcome hasta lo incarcomible. 
Y no es joda cuando pienso que no debés dormirte, porque si lo hacés, te despertás un par de varios años después. ¿Qué esperás? Ésta es la edad para salir y para joder, ésta es la edad en donde comienza el "tire y afloje" de la soga. No te duermas, flaco. Despertate. Mirá por la ventana y decime sino es un día especial para salir, para gritarle al mundo qué deseás, llevarte a todos por delante y confiar en tu instinto. Salí a la calle, respirá bien profundo, abrí los ojos y decime sino es una hermoso día para mandar todo a la mierda, hacer lo que querés y lo que creés que te hace bien. Dejame decirte, con mucho penar, que se te está pasando el cuarto de hora Hace eso que te encanta, aunque te parezca incorrecto. Dejá de hacer lo otro por compromiso y miedo. A esta edad lo único que importa es que no te roben, no te maten, no lo que piensan los demás. Es ahora... o vas a parecer un pobre tipo que no disfrutó su adolescencia y lo quiere hacer todo con cuarenta años. 

o pasa un ángel, se hace leyenda y se convierte en amor.

jueves, 2 de agosto de 2012

17.

17 veranos, 17 otoños, 17 inviernos y 17 primaveras. 
Cómo pasa el tiempo, cómo vuelan los años. Los días se esfuman cual arena entre los dedos.
Casi seis mil ciento ochenta y ocho días pasaron desde que escuché el primer sonido, desde que pegué el primer llanto, desde que abrí los ojos por primera vez. Qué placer. 
Cada año, lleno de experiencias nuevas, de aprendizajes nuevos. Quizás no del modo en que a mí me gustaría aprender, pero sí del modo en que a mí me sirve: fuerte, seco y de golpe. Pero no me arrepiento de nada. Todo en algún momento me dio felicidad, todo me sacó una sonrisa y mientras me haya hecho sentir bien, vale la pena. Amigos que llegaron, personas que se fueron y hermanos que me fui haciendo en el camino. Recuerdos que me hacen ser quien soy. Todo eso, y muchísimo más, gané en diecisiete años. Orgullosa de haber superado cada obstáculo de mi vida, hoy, puedo estar. Orgullosa de poder empezar una nueva etapa de la mejor manera y con tanta gente que me ama y amo.
Qué paz interior, es increíble. Lo tengo todo, y no hablo de lo material precisamente. Lo tengo todo y agradezco por esto. Además, y lo más importante, mi cabeza pudo ponerse en orden. Crezco, maduro y empiezo a ver las cosas desde otra perspectiva. 
Ponerse a pensar y darse cuenta que cada año, cada etapa, tiene lo suyo y que mientras lo explotes, la rompés. De verdad, si lo llevás al límite no va a haber quién te quiete lo bailado. Se viene un año lleno de cosas nuevas y no puedo esperar. Con un Ray Charles de fondo y mariposas en la panza al sólo imaginarme todo lo que me queda por vivir. 
Que esto no se acabe jamás.
Vení, agarrate la copita de la mesa. No, no, esa no. La de al lado... Sí! Esa. Veni, vení, dale, brindá conmigo por lo que se viene. Brindemos... brindemos por todo lo que queremos para este año, brindemos por la vida. Por el hecho de estar vivo, por poder disfrutar de cada pequeñez, por cada simpleza. Brindemos... brindemos por la música que nos limpia y purifica el alma, brindemos por las flores que nos perfuman cada mañana, brindemos por la brisita que nos resfresca en verano. Brindemos por todo. Por esa sonrisa que nos cambia el humor, por esa lágrima que nos entristece hasta la médula, por esa mirada que nos pone los pelos de punta, por esa voz que nos paraliza el corazón; brindemos por el amor, porque de eso se trata esta edad, de eso se trata la vida: de amar y dejarse amar sin miedo a ser lastimado, sin temerle al fracaso, porque para intentar tenemos toda una vida. Salúd! Salúd, hemano, por la esperanza de que va a haber un mañana mejor, salúd por la fé de que las cosas pueden cambia, salúd por los amigos que están al pie del cañón. Salúd, amigo, porque todo lo que quieras se haga posible pero que se logre con esfuerzo, así  cuando empieces a valorarlo, brindamos por eso.
17. A tan sólo uno de comenzar el verdadero camino hacia la madurez e inteligencia plena.