No sé por qué, tampoco sé cuándo, simplemente los tengo. Esos momentos en que me reencuentro con mi yo interno. Dónde me reencuentro conmigo y mi infierno personal. Mi propio... ¿cómo decirlo? mi propio martirio donde me castigo o me felicito según el caso que viví. Para explicarles mejor, es un sitio donde nada tiene conexión con nada, pero a la vez todo concuerda con todo. Donde pensamientos con sentido, y carentes de este también, me circunvuelan haciéndome confundir; me dan X, muchas la verdad, pero también me dan las respuestas. Todo pasa en milésimas de segundos. Tan rápidos que si no fueras yo, no sabrías que es lo que está pasando. Tan rápido como el aleteo de un hermoso y colorido colibrí.
Por ejemplo, sin más lejos ir, hablaba por chat con una amiga y le hice una pregunta que en cuanto la formulé me quedé pensando seriamente en lo perdido que estaba todo: ''¿Qué mierda hace si no está en el chat?''. Stop! ¿Cómo es esto? Si no estamos conectados globlamente mediante este vicio/enfermedad a la cual llamamos ''La internet'', ¿no hacemos nada? No sabemos qué hacer si no estamos sentados en una silla, con el almohadón achatado a causa de pasar horas y horas sin mover nuestro puto culo hablando incoherencia con personas (quizás no siempre) que no tenés idea si de verdad son quienes dicen. Es serio eso. Realmente serio. ¿Serio? Estar hablando con una pantalla de por medio y creer que sabemos lo que siente la otra persona, cómo dice lo que dice y las expresiones que hace ¿es serio? Bien, si lo quieren calificar de esa manera, allá ustedes. Yo acá, prefiero quedarme con la teoría de que no tiene sentido decir que conversar a travez de una red social es serio.
Ahora, me gustaría darles un vano ejemplo de mi triste, ridícula e irónica vida. Mientras escribo esto, me encuentro escuchando Panic! At the disco y hablando por chat con amigos que si no hablo por ahí, no hablaría nunca. Personas que no las ví face to face ¡JAMÁS! Pero ¿y? Los quiero, son amigos, me escuchan (¿Me escuchán? ¿Se le puede decir a leer escuchar? Ironía, nuevamente), me comprenden, confían en mí y no me juzgan por lo que soy físicamente. Claro, porque en mi vida algunos amigos me juzgan por mi físico, aunque eso no me lleva a cuestionar si realmente son mis amigos. Pero ¿qué importa?
Mi vida suele ser como Alicia en el país de las maravillas: sin sentido alguno; o como la primavera: que varía su clima según el viento.
¿Cómo es mi vida? Simple, como la vida misma.
Ven a lo que me refiero? Nada de lo que escribí tiene sentido para el que lo lee;
para mí, lo tiene todo de coherente.

AJAJAJA TAL CUAL! Buenísimo♥
ResponderEliminarSoff