And tears come streaming down you face
when you lose something you can't replace;
when you lose something you can't replace;
when you love someone but it goes to waste.
Te perdí. Así como así, te perdí. Una noche como cualquiera, un día de febrero como cualquiera y te perdí. Así como así. Eras mi hermano, eras mi mejor amigo. Eras mi otro yo. Me conocías mejor que yo misma; pero una noche como cualquiera, así como así, te perdí. Y no me arrepiento para nada de todo lo que te grité, y tampoco me arrepiento de haber escuchado todo lo que me gritaste porque gracias a esas palabras, tan duras y frías (acompañadas con esos ojos celestes también helados como el hielo), hoy soy quien soy y pude cambiar las cosas que no estaban bien en su momento. Sin embargo, hace una semana que mis lágrimas no dejan de caer por mi rostro cuando recuerdo que perdí algo que no voy a poder remplazar jamás, y que adoro a alguien pero que ese alguien tuvo que irse de mi vida.
Intento encontrarte en otra persona, en otros ojos claros, en otras risas idiotas pero ninguna persona es como vos, ningún par de ojos claros son como los tuyos ni ninguna otra risa idiota es igual a la que recuerdo. Mi mejor amigo lo tuve en su momento y, así como así, se fue. Mi hermano , así como así, se perdió en medio de 300km. Desde aquella noche, no fui la misma. Una lucecita en mí se apagó. Uno puede soportar cuando un amor se va, hasta supera cuando un abuelo o una abuela se va porque es parte de la ley de la vida, pero cuando un amigo se va... no hay risa que cure ni lágrima tan salina como para sicatrizar. No alcanzan las horas del día para tratar de encontrarle el lado bueno al hecho; y es que cuando un amigo se va, se va con él una parte de tu vida: la que viviste a su lado, la que le contaste a su oído.
Nadie me da los abrazos en el momento justo como vos lo hacías, nadie me saca una sonrisa cuando lloro de la manera en que vos lo hacías, nadie me escucha y me dice "Pel, ya fue, vayamos a fumarnos un cigarro al patio. Traé el agua" cuando se da cuenta de que no necesito otra cosa más que me pongan un stop en seco. Y no miento, no lo voy a hacer... nadie fue ni es ni será como el amigo que vos fuiste. Los últimos días juntos, en tu casa, los guardo en mi cajita de recuerdos más personal que tengo: la memoria. No los cambio par nada. Yo no sé si leerás esto pero si lo hacés sé que te vas a acordar de lo mismo cuando escriba estas palabras: mate, lluvia, tortas fritas, un cuaderno, lapicera, guitarra, cigarros, la puerta de tu casa y dos banquitos.
Fuiste mi cablecito a tierra en aquellos tiempos, fuiste mi bastoncito, mi baranda cuando más lo necesité, fuiste mi mejor amigo. Fuiste y serás, por siempre, mi hermano.
Pero ese hermano un día, así como así, se fue; así como así, lo perdí. Una noche como cualquiera, un día de febrero como cualquiera y lo perdí. Así como así.

No hay comentarios:
Publicar un comentario