Llegué a mi límite.
Y conste que di señales.
Que no te sorprenda si algún día exploto.
Todo tiene un "stop" y una señal de "danger".
I gave you them both.
F u c k o f f.
Diferencias, diferencias y más putas diferencias.
Sentirse la imbécil, la oveja negra, la mucama, la mula.
Sentirse menos.
Sé que no me caben muchas cosas pero, si no lo hacen, es por algo.
Tienen un por qué.
Y dependés de ella. Sos un pollera.
No me molesta decirlo. Y si lo leés y me encarás, voy a seguir firme.
Cuando te cuento algo y necesito ayuda, necesitás de su consejo antes de moverte.
Si te lo pido a vos, es porque quiero que quede entre nos.
No pidas que te cuente nada más. Por eso hace años que no te cuento nada.
De verdad tenés que ver mi placard para confirmar que no tengo ropa?
De verdad tenés tan poca confianza en mí?
Y sí, mi humor cambió desde que confirmé que ella lo tiene todo:
ropa nueva, maquillaje nuevo, zapatos nuevos
y yo no tengo nada.
Cuatro remeras, dos buzos y dos jeans
(uno muy baqueteado y otro que me queda enorme)
y con eso me tengo que conformar todo un invierno.
Nunca te pido ropa, nunca te pido nada,
pero esta vez hasta me da verguenza salir.
Acostada en la cama escuchando Good Enough de Evanescence.
Tapada, con frío, sin un beso de las buenas noches de mamá.
Sin un té de manzanilla antes de irme a dormir.
Acá estoy... tan sola y tan cansada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario