¿Por qué sos tan cerrado? ¿Por qué me herís? ¿Por qué sos así? ¿Por qué no creés en lo que siento? ¿Por qué me hacés sentir una inútil? ¿Por qué me haces creer que hago todo mal? ¿Por qué no te das cuenta de las cosas? ¿Por qué no preguntás? ¿Por qué no te das cuenta lo que me pasa? ¿Por qué no entendés que en la amistad es dar y recivir? Todo por tu miedo. ¿MIEDO A QUÉ? Me estás privando de ver a unos de mis amigos, y de los mejores, porque tenés... miedo. No podés hacerlo. ¡DATE CUENTA DE LAS COSAS POR UNA VEZ! ME DA MUCHÍSIMA BRONCA QUE DIGAS QUE ENTENDÉS Y NO LO HAGAS REALMENTE.
¿Por qué no te das cuenta que no te cuento las cosas
porque, cada vez que muestro mis emociones, te sacás
y te enojás?
No puedo confiar en vos cuando pasan esas cosas.
No me dan ganas de contarte lo que siento cuando me
haces sentir, vos a mí, que lo que siento está mal.
Simplemente, no me dan ganas de hablarte
-Simplemente, me ciero cada día más-

No hay comentarios:
Publicar un comentario