
Orgullo... Maldito orgullo. Ese que no me deja ver las cosas como realmente son, ese que me imposibilita ver la realidad con ojos verdaderos. ¡TE ODIO, ORGULLO!
¿Por qué? ¿Por qué soy así? ¿Por qué no pude ver antes lo que estaba pasando en mí? ¿Por qué siempre tengo que esperar hasta el último minuto para darme cuenta de las cosa? ¿Por qué?
Soy así, y admito que tengo que cambiar. Que me estoy haciendo mal, y que LES estoy haciendo mal.
Denme unos días... déjenme que me tranquilice y pueda hablar controladamente; pudiendo explicar lo que me pasa y poder pedir perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario