Seguidores

domingo, 4 de septiembre de 2011

Domingo. Nublado. Pajero. Sueño. Despacio. Tu llamado. Diez treinta.

Uff! Mil que no escribo. Ok, varios días, no muchos. No tengo mucho que contar. Simplemente estoy dejando que todo fluya. Estoy tratando de hacer las cosas bien. De ir de apoco, de ir de cero, de ir despacio. Estoy tratando de no engancharme de más. ¿Estás tratando de remarla? No sé si es lo correcto, tengo miedo. No sé cómo creer. But last night you told me that all I had to do was trust. Y esas palabras en mi cabeza resuenan, las pienso, y ayer fue la primera noche en tres días que puedo dormir sin despertarme; tranquila, relajada. ¿Serás el culpable? ¿Es eso bueno? Y no puedo negar que el miedo sigue, el miedo, el miedo...
Tengo sueño y estoy mirando el USA Open 2011. Y anoche me dormí escuchándote, y anoche tus palabras sonaban sinceras... ¿Eran sinceras? Ya escuché ese reportorio de tu boca dos veces, y las dos veces prometiéndome lo mismo. No prometas una tercera. Disfrutá, esperá, dejá que fluya. Y soñé con Roma, soñé con Palermo, soñé con mi dpto, soñé con vos. ¿Es eso bueno? Me desperté con tu llamado y un "te quiero", me desperté con una sonrisa, me desperté de buen humor. ¿Es eso bueno? No quiero que se me haga costumbre. La última vez que me acostumbré, a los dos días dejaste de hacerlo y todo se tornó del más espeso gris. No quiero que el blanco que logré casi ver se espese y se ensucie. 
Me dijeron que si bien me ven mejor, no llego a ser la Bela de antes. No me siento la Bela de antes: la que canta por la vida, la que sonríe ante todo, la que baila sin parar, la que siente y quiere tanto que siente que se le va a salir el corazón; es que tengo miedo de volver a serlo, de volver a hacerlo. Recuperame, ayudame, abrazame, quereme, haceme volver. Confío, haceme volver. 
Me prometí por mi salud mental y física que iba a ser la última vez que confiaba. Y por más que me cueste, no voy a hacerlo una cuarta. Te hice prometer que si esto se volvía acabar que te vayas y que no vuelvas nunca y esa sí es una promesa dispuesta a cumplir y hacerte cumplir. Ya segunda vez jugaba por mi orgullo, esta vez ya estoy jugando por mi dignidad. Devolveme el orgullo y no me hagas perder mi dignidad.
Y está ganando Nadal, y tendría que estar hinchando por Nalbandian; pero de onda... ¡que gane Nadal! Me cae mejor, me gusta más. Y después que gane Delpo y Mónaco. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario