No tengo muy en claro qué quiero escribir y mucho menos lo que quiero expresar. Pero por primera vez en varias semanas, no estoy escribiendo para descargarme, sino para expresar mi contentura
(¿así se dirá?). No entiendo mucho qué es todo esto, y qué son esas cosas que siento en el estómago cuando me da la mano o cuando me abraza, no es que sea algo muy extravagante, pero parece que se reproducen cada minuto, cada segundo, que estoy con él. Es algo de lo cual, obviamente, no estoy acostumbrada y por ahora me es algo que me sienta cómodo. Me cuestan admitirlo, me cuesta dejarme sentirlo y terminar de abrirme... Mas como dije en otra entrada anterior:
quiero aprender a sentir, a demostrar; quiero equivocarme en el intento de aprender a estar, a ser.
Me gustaría decir que te quiero (
tan simple y sencillo como eso), que esas charlas que tenemos diariamente son geniales y siempre me sacan un ratito de la realidad, que esos abrazos son los más tiernos, que lo que más me gusta de estar con vos es
poder ser quien soy realmente, que te agradezco cuando me sacás una sonrisa cuando mi humor no es bueno o cuando estoy triste (aunque la mayoría de las veces no te des cuenta), que me causa mucha ternura que seas tan tímido y que me gustaría que no dejes de sacarme una sonrisa; también quiero agradecerte por aceptarne y por quererme así de loca histérica que soy.
Espero que de apoco lo que sea que lo nuestro sea crezca y que yo deje de ser tan chotamente cursi
(y poder ver en algún momento el final de Kun Fu Panda II) (jajajaja)
Basta, me tengo que ir a estudiar *putea por lo bajo*.
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