Seguidores

martes, 15 de mayo de 2012

Hay equipo

Por estas pequeñas cosas todavía sigo acá. 
Una pelota, un arco, un equipo, una gotita de sudor cayendo por nuestros rostros demostrando que estamos dejando todo en la cancha.
No será el mejor equipo del mundo, ni será de un club. 
No importa si el partido fue parte de una meteria; se disfrutó.
Es el sólo hecho de pisar la cancha, mirarnos entre todas nosotras y fusionarnos.
Nos convertimos en uno. 
Nos volvemos un bloque. Ganamos.
Esos festejos, esas risas en el medio del partido, esos gritos.
Todo es perfecto. El mundo desaparece. Cada sonido disipa. 
Ya nada importa. 
Estás vos, la pelota, el arco y nada más. Lo de afuera se vuelve de palo.
Las jugadas "pensadas" y las que nos salen de pedo. LAS jugadas.
Cada tanto atajado, cada pase muy bien hecho. Eso es lo que motiva seguir jugando. Eso nos hace querer ganar.
Porque hace cuatro años que jugamos juntas, porque conocemos cada qué de cada una en ese rectángulo, porque sabemos qué quiere la otra, porque conocemos cada movimiento a hacer; porque, con orgullo, podemos decir: "hay equipo".
Y lo gozamos, no se puede negar. Y lo más importante: nos divertimos.
Porque mientras más pasan los minutos, y nos vamos dando cuenta que el partido es nuestro, más adrenalina corre y más queremos y más podemos. Y cuánto más podemos mejor nos va y cuando mejor nos va más podemos; y es un círculo del cual no se puede salir.
Juro, pero lo juro de verdad, que no cambiaría por nada las tardes así. 
Por estas pequeñas cosas una sonrisa se planta en mi cara y todo comienza a chuparme un huevo.
Por estas pequeñas cosas todavía sigo acá.

Y de a poco todo vuelve a su orden. De a poco, paso a paso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario