Seguidores

lunes, 24 de diciembre de 2012

esta es mi verdad: creo en nosotras dos.


"En el alma hay estrellas que se encienden con el tiempo
como el brillo que al quererte se hace parte de mi tiempo"

martes, 27 de noviembre de 2012

cry just a little - too weak to give in; too strong to lose.

Palabras que resuenan en mi cabeza. Recuerdos que golpean para salir. Sentimientos encontrados. Polillas en mi estómago. Lágrimas que no dejo salir. Nudos en mi garganta que logran ahogar mi voz.
Y repaso cada minuto, cada hora, cada día para ver en qué me equivoqué, para encontrarle sentido, una respuesta concreta, para no aferrarme a esperanzas vagas. "Hoy no hay vuelta atrás" escuché, y sentí cómo mi cuerpo se partía en dos, cómo volvía ese vacío. Todo me es confuso, raro, inexplicable. Estaba tan bien, estaba tan tranquila y relajada; una mañana sin previo aviso vino un huracán y arrasó con casi todo lo que a vos se refiere. No puedo ver la línea 146, no puedo fumarme un cigarrillo sin sentirte, sin que regreses al reflejo de la ventana de mi balcón. Y esa noche viene cada vez con más fuerza. Esos mimos, esas caricias. Esa charla. Esos besos. Me cuesta hacerme la idea que ya no los voy a tener. Arden mis labios ante la falta de ese contacto. Duelen los dedos ante no poder escribirte un mensaje o simplemente clickear en ese botoncito verde al cual ya no tengo derecho a mirar siquiera.
Extraño esas llamadas y esos chistes que sólo nosotros comprendíamos. Esas discusiones por nada que arreglábamos con un "te quiero". Extraño esas tardecitas juntos, esas salidas y el criticar a todos. El que me acepte como era y no se avergonzara de mí.  Lo extraño.
No puedo con mi cabeza.  Necesito callarla. Necesito dejar de pensar y darle vuelta a todo lo pasado.
No puedo aceptarlo, no quiero hacerlo. Pero como vos bien dijiste, no nos conocíamos.

I'll be waiting for you when you're ready to love me again.

jueves, 1 de noviembre de 2012


tu me pones el estomago blandito
vamos pasito a pasito, siguiendonos las huellas.

martes, 9 de octubre de 2012

que el silencio se convierta en carnaval.

¿Cómo explicarlo?
Sonrisas. Ojos verdes.
Miradas. Pelo castaño oscuro.
Caricias. Piel suavecita.

Me hace bien, me hace sentir mujer de nuevo. Me hace sentir respetada y querida. ¿Por qué no decir que me hace sentir linda? Mi autoestima no es algo de lo que esté muy agradecida y él ayuda a que me sea bastante más leve. Me quiere. Me acepta como soy. ¿Qué más puedo pedir? No salió corriendo a la primera de cambio y está dispuesto a no juzgarme por mi pasado y crear un presente. No me importa la edad, no me importa qué digan. Me hace bien. Me hace sonreír cuando mi día está con un nubarrón asquerosamente negro por encima. ¿Qué importa el resto? Me hace bien. Me hace carcajear. 
No voy a mentir, me cuesta confiar. No es fácil volver a hacerlo. Ese miedo constante a que haga "puf" y desaparezca, a que sea una ilusión y él no se sea más que un chamuyo existencial andante que se divierte viéndome la cara de boluda enchotizada. Es que es tan difícil sentir que no estás yendo directo a la boca de otro lobo dispuesto a cerrarla justo cuando tenés medio cuerpo adentro, dejándote partida en dos y llevándose con él tu otra mitad. Pero él de a poco va alejando esa sensación.
Lo quiero. No puedo negarlo. No voy a ir rápido. Quiero hacer las cosas bien. Quiero que sea en serio... Quiero que dure. Quizás sea muy pronto para decir todas estas cosas, pero de verdad me hace bien, de verdad me trae de nuevo a la tierra. 
Es tan su antítesis. Siempre tiene la palabra justa para sacarme una sonrisa no sé cómo, y no sé si no es que cualquier boludés que diga lo va a hacer, pero me la saca y eso está claro. Compartimos demasiadas cosas en común y al mismo tiempo somos muy diferentes y eso me atrae. Bastante. Me deja ser directa y frontal sin que tenga miedo a herirlo, y el que me deje ser como soy sin cagarme a insultos suma muchísimos puntos. Hay que admitirlo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

One more night

No me pidan que explique por qué no sé ni qué es lo que me está pasando, porque no entiendo nada (bah, sí entiendo y no quiero admitirlo, que es otra cosa) pero todos los días estoy deseando que sea después de comer. Si lo está leyendo, entenderá el por qué, y sino mejor.
No está bueno volver a los comienzos, a las ganas, al deseo, a la incertidumbre, a las risas, a las altas horas de la madrugada, a las cosas en común.. its weird. i dont want that things again. I promised to be focous in my studies and anything else but...
Pienso y no paro, eh. Le busco la vuelta y la vuelta e insulto en mi interior porque hasta hace unos días yo sabía lo que quería para mi vida, qué estaba buscando y qué esperaba de cada quien. Ahora tengo que volver a plantearme dónde quiero estar y qué quiero obtener.
Igualmente, casi nada de esto importa. One more night. Eso quiero. Me cansé de pensarlo todo tanto, tengo que dejarlo fluir. Volvió a aparecer y hay que disfrutarlo. Va una, van dos, van tres. Quiero que vayan un millón. 
Y por primera vez en cinco meses, siento que todo está en donde debería... y que los ojitos me brillan una vez más. 
One more night y a dejarlo todo fluir. 

martes, 18 de septiembre de 2012

Moves Like Jagger - Maroon 5 en Argentina - 31/08/12 (unique)



No me importa nada; recuerdo este momento, todos nosotros gritando, saltando, cantando y me convierto en la persona más feliz de este puto mundo. Qué hermosa noche. 

The last song I sang to you



No me avergüenza decir que te dediqué este tema, sabiendo que estábamos los dos en ese recital, prometiéndome poner un fin a todo de una vez. Lo logré, y sólo quería que lo supieras (si es que leés este blog). Además, darte las gracias por todo, F. De verdad, me hiciste muy bien todo el tiempo que estuvimos juntos. Sabé que no me arrepiento de nada y que espero que seas muy feliz.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Let's do some living before we die.

Pongo música en mi reproductor. Algo bien up para acompañar el momento. Dejo la ventana abierta con la persiana levantada para que entre todo el fresquito que pueda. Necesito sentir aire. Necesito respirar. Estiro los músculos de todas mis extremidades. Qué placer. Siento como cada célula de mi cuerpo vuelve a funcionar después de cinco días de dolor, mal humor y molestia. Si bien de vez en vez me paraba y me iba a buscar un vaso con agua, una nueva caja de pañuelos o me iba a bañar, no duraba más de veinte minutos en posición vertical. Todo lo que hacía era dormir, leer, escuchar música (que habrá sido dos veces como mucho) y mirar la tele en el sillón si ese día no estaba con un grito al cielo. 
Me levanto de la cama, agarro ropa del placard y voy directo a la ducha. Abro la canilla del agua caliente y dejo que corra un rato hasta que está casi hirviendo. Me meto y me relajo como hace días que no hago. Me lavo el pelo como si no hubiera un mañana, con una cantidad de shampoo que dan ganas de golpearme porque es derroche puro. Me quedo un rato, disfrutando del agua caliente y sintiendo cómo mis músculos de a poco van logrando aflojarse. No había disfrutado de algo tan dulce desde hacía una semana, justo antes de la cirugía. Tenía tremendo miedo de sentirme como en Saw viendo cómo el bisturí se iba acercando a mi boca, no podía con esa idea y necesitaba urgente una manera para no pensar y bueno ¿qué mejor que un baño de inversión para no hacerlo? Así que así fue. 
Me cambio, me seco el pelo, me paso crema en la cara (cómo extrañaba hacer eso; cosa que no podía porque era tocarme y ver las estrellas) y vuelvo al cuarto. Hago una mueca de desprecio al ver el desastre que había dejado después de tanto tiempo encerrada sin siquiera ver la luz del sol. Empiezo por la cama: cambio la sábana, le pongo perfumito, la hago, acomodo las almohadas. Sigo con la ropa: doblo y guardo la limpia, y tiro al cesto de la ropa sucia la que, obviamente, está sucia. Después le toca a mi mesa de luz. ¡Pobre de ella! Da pena. Llena de pañuelitos descartables gracias a mi resfrío, lleno de cajas de antibióticos, antiflamatorios y antialérgicos; no nos olvidemos del vaso de agua por la mitad. Tiro todo lo que puedo, lavo el vaso y ordeno los medicamentos en un intento de limitarlos todos a una cajita. Paso Blem y tiro de nuevo perfumito. Va mejorando. Me voy sintiendo mejor. 
Cómo cambia mi humor un día entero sin dolor y el saber que puedo comer otra cosa que no sea helado. Era lo único que me alimentaba sin hacerme doler y calmándome un poco el ardor. Estaba harta así que ahora el saber que puedo agregar verduras a mi menú me saca una sonrisa, una de las mejores, chueca por la resaca de la hinchazón pero sonrisa al fin. 
Me pongo los auriculares, me tiro en la cama y termino el libro que empecé a leer ayer. Tiro más perfumito y me inmerso en miles de letras, hojas y melodías que es mi vida.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Smile (everytime you can)

Me siento Pachano con el título de la entrada, pero bueno, tiene que ver sobre lo que quiero hablar hoy. 

   Estos dos días (de los siete que tengo que estar así) en los que no puedo hablar, reirme ni comer sino es papilla, me di cuenta de lo importante que es para mí la sonrisa, la buena cara, la buena onda. Si bien a veces paso a ser molesta, insoportable y muy irritante, sé que algunas veces vengo bien y le saco una muequita de contentura a más de uno. No soy yo si no ando con una risa al cielo, si no empiezo a hacer caras para hacer reir a los demás, si no exagero cada situación y le busco el lado cómico para aflojar tensiones. Al sacarme esto, me "cortan las piernas". Así de simple. Me deprime estar en reposo absoluto durante tantos días sin poder hacer nada por medio propio, sin poder joder, saltar, bailar. No soy yo. 
   Me encanta estar cantando por la vida, ir disfrutando cada segundo sabiendo que no lo estoy gastando en vano y así, postrada, en una cama, mirando las mismas cuatro paredes todo el día me siento inútil, inservible, malgastadora de tiempo. No, no, NO! Necesito curarme ya, urgente, rápido así salgo a la calle. Encima estos hermosos días soleados, jebús. Me deprime no poder tomar un poquito de solcito, absorber energía del astro rey. Siento que la vida está pasando y yo la estoy viendo correr a mi lado sin poder alcanzarla, sin poder detenerla, sin poder disfrutarla. 
   Hace unos meses dejé de ser la que era: depresiva, bajoneada, mal humorada, para pasar a ser lo que soy hoy: jodona, alegre, sin mal humor. Me desacostumbré a la anterior y tener que serlo a la fuerza, de nuevo, molesta. No me sale. Me miro al espejo, veo mi cara cual réplica de Quico y me tiento y me duele y más me sangra y más puteo porque sé que no tengo que reirme y sin embargo me sale del alma, porque siempre le ando buscando el lado gracioso al asunto para no morirme en llanto.
   Para mí, es mejor llorar a causa de la risa que me provoca el darme cuenta lo irónico, patético de una situación que a causa del dolor por no poder hacer nada en contra de eso. Si no podés hacer nada, por qué llorar? Eso no ayuda, pero si lo encarás con una buena sonrisa, vas a estar relajada/o y vas a poder pensar otras opciones para solucionar aquello que tanto te molesta. ¿Me explico? 
Si no fui muy clara pido disculpas, los antibióticos afectan mi dedos. Simplemente quería compartir mi descontento por no poder carcajearme un rato. 
   En fin....
Au revoir.

martes, 11 de septiembre de 2012

miércoles, 5 de septiembre de 2012

"Sigo apostando por tí" - Cinna

Normalmente escucharía música, vería una serie, una película o simplemente estaría diciendo cosas sin sentido todo el tiempo con tal de no escuchar esa vocecita que no para de hablarme un segundo, que no puedo callar y a la cual yo, particularmente, llamo conciencia. Pero encontré una manera de descansar mientras me recupero, mientras las piezas de mi cuerpo se vuelven a soldar. Leo. No puedo parar. Me paso el día leyendo. Veo las horas pasar, las agujas del reloj marcando el tic tac y sigo, sigo, sigo.
Estoy tan rota por dentro que ante el mínimo movimiento corro el riesgo de desarmarme de nuevo. Me recetaron reposo absoluto y ¿qué mejor manera de pasar el tiempo que siguiendo las letras dibujadas en una hoja? ¿qué mejor manera para no pensar?
Mantengo mi cabeza ocupada, imaginando otros escenarios, imaginando otras personas totalmente diferentes a los que veo diariamente; me distraigo conociéndolas párrafo tras párrafo, tratando de comprenderlas renglón tras renglón. Es la única forma de no sentir tu perfume, de no imaginarme tu voz y de no estar pendiente de mi celular, esperando a que alguna vez vuelva a sonar con tu nombre en la pantalla.
Agarro un libro, me acuesto en la cama o caigo en el sillón y me dejo llevar. Comienzo un nuevo viaje. Uno lleno de nuevas texturas, experiencias, historias; nuevos interrogantes, personajes. Y por unas horas, como máximo por dos días, me convierto en el protagonista. Lo vivo a flor de piel: huelo sus olores, veo sus imágenes, siento sus emociones. Amo, odio, quiero, mato, a través de él/ella, rogando porque ese grupo de páginas nunca acabe, pero impaciente por saber cómo concluye el relato.
Es increíble a los lugares donde se puede llegar con un poco de imaginación, es increíble lo rápido que se puede curar con un libro. Pero es tan efímero el efecto como el de los somníferos. Cuando menos te das cuenta, termina y, con ello, el dolor vuelve. Desesperada busco otro en donde poder poner toda mi atención, toda mi concentración, sin perder el objetivo: olvidarte por un ratito, no registrarte.
¿No registrarlo? No, en realidad no es a él. Verdaderamente quiero perderme en ese otro mundo y no registrar a nada ni a nadie. Quiero volver a encontrar ese caparazón que tenía antes de manera natural, pero que ahora sólo encuentro por medio de textos. Lo necesito para aislarme, volver a encontrarme, dejar que las últimas heridas terminen de sanar de una vez por todas y dejarlas de tocar. Porque eso me hace leer: olvidarme que los tajos me pican y así no me rasque y no las haga volver a sangrar.
Perderme entre los gráficos negros, entre la belleza de vidas exóticas, entre los pensamientos de un escritor. No hay nada que me guste más (salvo la música). Abrirme a ese mundo de cultura, a ese mundo de sueños y deseos que quizás me identifiquen y aprender a cumplirlos.
Me pregunto todo el tiempo cosas que daba por sentadas, me cuestiono situaciones que pienso haberlas superado y entendido. Abro la cabeza a otras perspectivas, a otras posibilidades que creía imposibles. Me borro de mi vida para dibujarme en la de Katniss, Bella, Maya, Alice, Harry, Zezé, de Peeta, de Gale, Finnick, Evie, y tantos otros. 
Me olvido de todos, me curo, me sueldo, esperando que me ataquen otra vez para volverme a refugiar detrás de un escrito tan poco fríamente calculado.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Juguito Baggio de naranja - I cant lie

31/08 ♥ 

No sé en qué pensabas pero

yo pensé en vos todo el tiempo.

I wrote you hundreds letters I will never send.

lunes, 20 de agosto de 2012

You cant always get what you want

I'm gonna love you for the rest of my days, babe, even if i dont want to. 
Because you made me smile once, and it was so difficult. 
I've been crazy for you for so long. Now its time to move on and get you out of my mind. 
So... I close my eyes, let the last tear fall down and, 
with a broken heart, 
I say to you: goodbye.

jueves, 16 de agosto de 2012

Memories

TE EXTRAÑO. 
Y pensé que este sentimiento no iba a volver. 
TE NECESITO.
Y pensé que este dolor ya no iba a existir.


(hoy es una de esas noches que espero tu llamada, 
la cual nunca va a llegar, para calmarme y desearme lindo sueños)

lunes, 13 de agosto de 2012

Butterfly fly away.

Sentirse ligera, liviana. 
Sentirse... Sentir. 
Un poco de música, una sonrisa, un guiño y empezar todo de cero.
Unas maripositas en el estómago.
Esperar a los fin de semana para poder hablar.
¿Qué está pasando? Conozco esta historia.
Me da miedo. Paro. Sigo.
Me dicen que deje que fluya.
Me dicen que tome la iniciativa.
What do i have to do? What do i have to do?
I dont know. 
Lo busco. Lo ignoro. Trato, trato. Lo juro.
Más cambios, más y más cambios. 
Música nueva, ropa nueva, vida nueva.
No está nada mal, pero me asusta.
Normalmente me quejo de la vida y el destino, pero tengo que admitir que 
de vez en cuando le agradezco.
Lo viejo a la basura para darle más espacio a lo nuevo, no?
Es hora de despegar las alitas y salir. 
A buscar nuevas experiencias se ha dicho. 
No más de esperar sentada que la vida se vuelva más interesante. Oh, no.
Its time to say hello to life. 
Es como... sentirse ligera, liviana. 
Sentirse... Mujer.

jueves, 9 de agosto de 2012

"Hay cierto placer en la locura que sólo el loco conoce"

No podés cerrar los ojos porque te perdés. Ni tiempo a parpadear se tiene. Hoy en día la vida pasa a una velocidad inhumana. Uno no la transcurre caminando, sino corriendo. 
En mi última entrada estaba cumpliendo años, feliz, divertida, tranquila, en paz. Pero me dormí; una mini siesta quizás, pero lo hice. Me desperté el lunes a las tres menos cuarto de la tarde yendo a la casa de un amigo a despedir a una amiga que se fue a Estados Unidos a vivir. Y ese fin de semana ¿en dónde estuve?, ¿qué pasó?, ¿por qué no la vi también?. Me volví a dormir y me desperté a las diez y veinte de la noche, llorando, abrazada a ella, despidiéndola. ¿Y esa tarde? ¿Qué hicimos? ¿De qué hablamos? 
La vida es un suspiro, mucho más imperceptible que eso y no nos damos cuenta. Cerramos los ojos y así vamos, como si fuera eterna. 
Uno piensa que aprende, pero ni con tres porrazos contra la pared. Yo la partidaria, más partidaria de los que conozco, de no perder el tiempo, lo pierdo. No disfruto al máximo cada instante o al menos siento que podría haberle sacado más jugo. No me permito ser del todo quién soy. Me prohíbo y no hay nada peor que eso. No hay nada peor que hacer lo que debés, y creés correcto, y no lo que querés. Dejar de hacer algo y empezar a hacer otra cosa sólo porque sabés que lo segundo está bien y lo primero hace mal. Si es lo que querés ¿qué importa que causa?; si te hace feliz, vale la pena. La vida no da segundas oportunidades y una vez que ya pasó el tiempo, esa necesidad, ese querer, queda ahogado en tu interior buscando el momento oportuno para volver a salir. Pero hasta ese momento, ese gran momento, te carcome hasta lo incarcomible. 
Y no es joda cuando pienso que no debés dormirte, porque si lo hacés, te despertás un par de varios años después. ¿Qué esperás? Ésta es la edad para salir y para joder, ésta es la edad en donde comienza el "tire y afloje" de la soga. No te duermas, flaco. Despertate. Mirá por la ventana y decime sino es un día especial para salir, para gritarle al mundo qué deseás, llevarte a todos por delante y confiar en tu instinto. Salí a la calle, respirá bien profundo, abrí los ojos y decime sino es una hermoso día para mandar todo a la mierda, hacer lo que querés y lo que creés que te hace bien. Dejame decirte, con mucho penar, que se te está pasando el cuarto de hora Hace eso que te encanta, aunque te parezca incorrecto. Dejá de hacer lo otro por compromiso y miedo. A esta edad lo único que importa es que no te roben, no te maten, no lo que piensan los demás. Es ahora... o vas a parecer un pobre tipo que no disfrutó su adolescencia y lo quiere hacer todo con cuarenta años. 

o pasa un ángel, se hace leyenda y se convierte en amor.

jueves, 2 de agosto de 2012

17.

17 veranos, 17 otoños, 17 inviernos y 17 primaveras. 
Cómo pasa el tiempo, cómo vuelan los años. Los días se esfuman cual arena entre los dedos.
Casi seis mil ciento ochenta y ocho días pasaron desde que escuché el primer sonido, desde que pegué el primer llanto, desde que abrí los ojos por primera vez. Qué placer. 
Cada año, lleno de experiencias nuevas, de aprendizajes nuevos. Quizás no del modo en que a mí me gustaría aprender, pero sí del modo en que a mí me sirve: fuerte, seco y de golpe. Pero no me arrepiento de nada. Todo en algún momento me dio felicidad, todo me sacó una sonrisa y mientras me haya hecho sentir bien, vale la pena. Amigos que llegaron, personas que se fueron y hermanos que me fui haciendo en el camino. Recuerdos que me hacen ser quien soy. Todo eso, y muchísimo más, gané en diecisiete años. Orgullosa de haber superado cada obstáculo de mi vida, hoy, puedo estar. Orgullosa de poder empezar una nueva etapa de la mejor manera y con tanta gente que me ama y amo.
Qué paz interior, es increíble. Lo tengo todo, y no hablo de lo material precisamente. Lo tengo todo y agradezco por esto. Además, y lo más importante, mi cabeza pudo ponerse en orden. Crezco, maduro y empiezo a ver las cosas desde otra perspectiva. 
Ponerse a pensar y darse cuenta que cada año, cada etapa, tiene lo suyo y que mientras lo explotes, la rompés. De verdad, si lo llevás al límite no va a haber quién te quiete lo bailado. Se viene un año lleno de cosas nuevas y no puedo esperar. Con un Ray Charles de fondo y mariposas en la panza al sólo imaginarme todo lo que me queda por vivir. 
Que esto no se acabe jamás.
Vení, agarrate la copita de la mesa. No, no, esa no. La de al lado... Sí! Esa. Veni, vení, dale, brindá conmigo por lo que se viene. Brindemos... brindemos por todo lo que queremos para este año, brindemos por la vida. Por el hecho de estar vivo, por poder disfrutar de cada pequeñez, por cada simpleza. Brindemos... brindemos por la música que nos limpia y purifica el alma, brindemos por las flores que nos perfuman cada mañana, brindemos por la brisita que nos resfresca en verano. Brindemos por todo. Por esa sonrisa que nos cambia el humor, por esa lágrima que nos entristece hasta la médula, por esa mirada que nos pone los pelos de punta, por esa voz que nos paraliza el corazón; brindemos por el amor, porque de eso se trata esta edad, de eso se trata la vida: de amar y dejarse amar sin miedo a ser lastimado, sin temerle al fracaso, porque para intentar tenemos toda una vida. Salúd! Salúd, hemano, por la esperanza de que va a haber un mañana mejor, salúd por la fé de que las cosas pueden cambia, salúd por los amigos que están al pie del cañón. Salúd, amigo, porque todo lo que quieras se haga posible pero que se logre con esfuerzo, así  cuando empieces a valorarlo, brindamos por eso.
17. A tan sólo uno de comenzar el verdadero camino hacia la madurez e inteligencia plena.

miércoles, 25 de julio de 2012

when will I see you again?

Estoy tratando, te lo juro, abuelito. Estoy tratando de ser fuerte, de no romper todo, de resistir la tentación de mandar todo al carajo; pero no estás acá, conmigo, para darme un beso, dejarme agarrarte tu "orejota" (como decía cuando era chica). No estás acá, conmigo. 


Hay noches que sueño que estoy mirando al lugar donde solías sentarte a mirar las carreras, los partidos, y estás ahí, tranquilito, con tu copa de vino. De pronto girás y me dedicás esa sonrisa tan tranquila, transmitente de amor y de paz. Tomás un poco más de ese Malbec rosado y volvés tu mirada a la tele. Y yo sigo paradita en mi lugar, paralizada, sedienta de un cálido abrazo sin prejuicios. Te hablo con una voz muda, grito y no sale sonido alguno de mí, pero no importa, porque vos me escuchás y me alzás, me sentás en tus piernas y me enseñás la hora: La aguja corta marca las horas; la larga, los minutos. Te pregunto para qué sirve ese palito que se mueve todo el tiempo y me decís que es el segundero, el que cuenta los segundo. Me enseñás que cuando la aguja larguita está en el tres son "y cuarto", que cuando está en el seis son "y media", que cuando está en el nueve son "menos cuarto" y que cuando está en el doce es "en punto". Te miro con mis ojitos brillosos y te abrazo. Huelo ese perfumito tan tuyo, tan especial. Me recuesto en tu pecho, suspiro y me dejo llevar a un mundo imaginario mientras me acaricias el pelo.

Esos momentos eran tan nuestros. Eran nuestra burbujita de escape de todos los problemas. Eras mi cajita de cristal, la cual se rompió cuando te fuiste, cuando me dejaste en este mundo tan cruel y tan materialista. A veces me pregunto el por qué, otras te lo reprocho, pero hay veces que me convenzo que fue un acto del destino y que ya era hora de aprender a superarlo todo yo sola. 
Cuando estoy en casa de la abuela, miro hacia donde te sentabas y te imagino en tu lugar haciéndome chistes, hablándome, contándome anécdotas, enseñándome a dibujar o a agarrar la lapicera. Qué recuerdos. Te necesito. Volvé. Rescatame de este cuento de brujas más que de hadas. Te lo ruego. Convertí de mis pesadillas, sueños de nenes. El mundo es un desastre y necesito de mi burbuja; necesito de tus brazos. Abuelito, ¿cómo estás?, ¿dónde estás?. Sé que quizás lo que voy a pedir es muy fantasioso pero podrías aparecerte en mis sueños y darme un abrazo de esos fuertes, fuertes que me dabas, ¿no?. Mi vida no es lo mismo sin vos, ¿sabés?. No es tan fácil como cuando vos partiste y ahora es cuando más te necesito. Daría lo que sea por un mate con vos. Estoy haciendo lo mejor que puedo, en serio, mas se hacen tan difícil los años sin tus mimos. 
Me duele porque no puedo recordar tu rostro con tanta fidelidad. Pasó tanto tiempo que ya no te siento cerca mío, cuidándome. ¿Te fuiste? ¿Me dejaste? ¿Dónde estás? Te extraño.
Y hay veces que me pregunto... ¿Cuándo te voy a volver a ver?

miércoles, 11 de julio de 2012

Dos horas después - Joaquín Sabina

La tarde consumió su luego fatuo
sin carne, sin pecado, sin quizás,
la noche se agavilla como un ave
a punto de emigrar.

Y el mundo es un hervor de caracolas
ayunas de pimienta, risa y sal,
y el sol es una lágrima en un ojo
que no sabe llorar.

Tu espalda es el ocaso de septiembre,
un mapa sin revés ni marcha atrás,
una gota de orujo acostumbrada
al desdén de la mar.

Y al cabo el calendario y sus ujieres,
disecando el oficio de soñar,
y la espuela en la tasca de la esquina
y el vicio de olvidar.

Por el renglón del corazón,
cada mañana descarrila un tren.
Y al terminar vuelta a empezar
dos horas después de amanecer.

Tiene, la vida, un lánguido argumento
que no se acaba nunca de aprender;
sabe a licor y a luna despeinada
que no quita la sed.


La noche ha consumido sus botellas
Dejándose un jirón en la pared.
Han pasado los días como hojas
de libros sin leer.

Dos horas después de amanecer.







(qué tema. cómo me pone los pelos de punta; un placer para los oídos)

lunes, 9 de julio de 2012

Emotionless.

Are you happy out there in this great wide world? Do you think about your sons? Do you miss your little girl? when you lay your head down, how do you sleep at night? Do you even wonder if we're alright?


Hoy, por primera vez después de varios años sin escucharla; sin poder escucharla, la puse en el reproductor de música de nuevo. Fue una sensación bastante extraña. Esa canción tiene una historia, tiene historias muy fuertes detrás. Un mar de recuerdos me ahogó y con el, comenzó a gotear el grifo en los ojos. 
Con ella vienen en combo un par de cicatrices, un par de tajos y un pañuelo manchado de rojo rubie. Tan dolorosa resulta para mí, que con solo oírla me transporta a un pasado no muy lejano, me transporta a un mundo lleno de bronca, resentimiento, arrepentimiento. Vuelve para cuestionarme por qué lo hice, qué gané, qué pensé al hacerlo. Es que no pensé, no sé por qué lo hice y no gané nada. Lo peor es que lo sabía, tenía en mi mente las posibilidades que había si algo fallaba. Si mi intento no funcionaba. 
La escucho y veo caer, en cámara lenta, las piezas de mi cuerpo como si todo lo que costó volverlas a unir no hubiera servido para nada. Y me siento vacía, rota, despedazada, al descubierto. Y tengo que empezar de cero. Pero hoy la escuché y nada de eso pasó. Quizás un poco de melancolía por lo que dejé atrás, por darme cuenta que la vida continuó. No tuve que volverme hacia mi muñeca para entender que sólo quedaron cicatrices y que las heridas ya están sanas, que pasó y que no es mi presente. No tuve que recurrir al pellizco para despertarme del sueño. 
Voy comprendiendo que se crece, se madura, se cambia y que sea como sea, de la forma que sea, ese crecimiento, esa maduración, ese cambio se produce, quiera uno o no. Trate de frenarlo o no. Se acepte o no. 
Las cosas se van dejando, los obstáculos se van superando y la vida sigue, sigue y no para.

"The scars run deep inside this tattooed body, there's things I will take to my grave".


¿Cómo darse cuenta que lo pasado fue real? Hay miles de maneras, pero la más cobarde y a la que yo recurrí fue dejando marcas por mi cuerpo. Quería que el dolor se fuera, quería hacerlo superficial para, patéticamente, poder sanarlo; lo cual no podía si seguía estando dentro mío. Momentáneamente lo lograba, me olvidaba de lo que me pasaba, me enfocaba en limpiar la sangre, limpiar el filo, en hacer al tajo dejar de sangrar y mágicamente todo pensamiento fuera de eso desaparecía. Pero después, cuando el dolor paraba, cuando la sangre ya no brotaba, los pensamientos volvían y yo recurría al mismo escape, ilusa de que era un círculo vicioso. Y me dormía, a causa de la baja presión y de tantas lágrimas derramadas; quedaba exhausta, dolorida. Tendida sobre la cama, con una muñeca tajada, con la cara manchada del delineador corrido y un mar de sentimientos, Bela se fugaba a un mundo perfecto, un mundo donde el dolor no existía. 
Así pasaron los días durante un año. La misma rutina, el mismo ritual cada noche, cada semana, cada mes. No voy a mentir, era como el paraíso para mí. Pueden tomarme como demente, loca, enferma, no me importa. O acaso ¿a un drogadicto, un alcohólico lo denigran así? No, lo tratan como una persona con un problema que no puede manejar. Bueno, para mí, el cortarme era mi adicción, mi método de escape, mi problema que no podía controlar pero que no quería hacerlo tampoco. Se me daba bien, me gustaba ir a otro lugar de vez en cuando y tenía miedo; tenía miedo de no poder viajar nunca más, de no poder encontrar esa paz en ningún otro lado. La paz de poder dormir sin ninguna pesadilla, de poder no pensar por un rato. Era hermoso. No quería perder ese momento de euforia, de éxtasis. No comprendía que podía encontrarlo en otro lado, de otras formas. Era chica, y fue lo único que conocí (agradezco a mis abuelos por eso, por que sé que ellos hicieron su parte para que pudiera parar y no conocer otras maneras). 
Y me acuerdo como si hubiera sido ayer: apagaba las luces, prendía una velita roja, agarraba a More, mi gillete (sí, le había puesto nombre; pero es otra historia); ponía Emotionless, Perfect, Welcome to my life, Untitled, y comenzaba la danza del filo y mi piel. A veces escribía una palabra, una frase; otras, simplemente tajaba. Todo dependía de lo que me hubiera pasado ese día. Después, agarraba mi pañuelo, me presionaba la herida para que parara sólo un poco de sangrar y así no manchar todo el piso; limpiaba a More, guardaba todo en un cuadernito que tenía escondido en el placar, apagaba la velita y, con la música todavía sonando hasta que se acabara la lista de reproducción, me quedaba dormida.
Fueron noches largas, son días borrosos, pero todo es parte de mí y eso cuesta aceptarlo, y eso produce miedo a no ser aceptada, a que te miren con ojos distantes. Esto es parte de mí y, lamentablemente, no puedo cambiarlo. Esto es parte de mí, tomame o dejame.

viernes, 6 de julio de 2012

Pará la pelota, apoyá el culo en el piso y escuchá...

Hay personas que piensan que voy a estar mal por alguien un centenar de años. En serio, me pregunto si de verdad lo piensan. No entienden la diferencia entre extrañar y estar mal. Es obvio, ma, que voy a seguir extrañándolo. No fue algo pelotudo para mí. A ver, estuvo en cosas grosas conmigo, me acompañó en momentos re difíciles y me enseñó mucho. Si a vos nunca te pasó, allá vos; pero si no entendés, haceme el favor de cerrar el orto, ponerte un parche en la boca, mirar hacia el norte y caminar sin parar hasta llegar a Formosa. 
Tengo un límite. No voy a estar mal por un siglo por un flaco que no vale la pena, que le chupé un huevo y la mitad del otro, que me hizo sufrir tanto, que se cagó en todo lo que hice por él, pero eso no quiere decir que no me cueste aceptar que lo que alguna vez tuve, ya no lo voy a tener. Ese duelo es obligatorio pasarlo si esa persona te hizo bien. Yo no extraño lo que es, extraño lo que fue, lo que me hizo sentir, lo que era cuando estaba cerca. Y eso es lo que perdí, y eso es lo que tengo que aprender a vivir sin. Pero ya está, ya se fue, se terminó.  La vida sigue y no la voy a desperdiciar tirada en una cama llorando por alguien que se debe de estar RE cagando de risa. Ojo, voy a seguir teniendo mis días donde vea algo, sienta algún aroma, escuche algún tema que me haga acordar y hasta lo comente, pero eso no significa que mi mundo gire entorno a él. Lo hizo, sí, pero ya no. Lo extraño. ¿Por qué negarlo? No sirve de nada. Pero no muero por volver.
También estuve escuchando y viendo que las palabras obtienen nuevos significados en estos días. Ahora estar pasando por el duelo de haber perdido algo, sabiendo que nunca más lo ibas a tener (sea por la razón que sea), se llama ser despechada. Que yo sepa, ser d e s p e c h a d a es hacerle la vida imposible a tu ex, a su actual, no dejarlos vivir, hacer yeguada tras yeguada y dejame que te diga que NO ME IMPORTAN TANTO COMO PARA GASTAR EL TIEMPO EN ESAS INSIGNIFICANCIAS Y SI NO ME CREÉS, MATATE porque ya no sé cómo explicártelo. Que vos no tengas mejores cosas que hacer y por eso termines haciendo esas, no es mi problema, pichoncita. Yo,sí tengo qué haceres mucho más importantes.
Están todos diciendo lo que yo haría. No hay cosa que me joda más. Ustedes, no me conocen ni en un cinco por cierto y ahora ¿ya saben cómo mierda actuaría ante cierta situación? Ni yo sé qué podría pasar ¿y vos sí? Es genial cómo me hacés reir el poto. Paaaaar favor. Mamu, no sabés nada de mí. Y si yo te digo algo, es porque es así, ¿para qué te voy a mentir?

miércoles, 4 de julio de 2012

Aclaremos un par de cosas, dale?



• Me molestan las personas que se hacen pasar por pelotudas para que le den pelota. 
• Si hay algo que de verdad detesto, es que las minas que creí (erróneamente, se ve) con cerebro se dejen llevar por esta sociedad machista y superficial, y pongan como foto de perfil una foto de sus gomas. ¿Tanto por un like? Puta.
• Soy muy pajera... ¿Y qué? ¿Te modifica en algo? Ah, no... Entonces no me rompas las pelotas.
• Tengo paja hasta de respirar, tengo que admitirlo.
• Si te hablo como si nada después de una pelea, no es porque te haya perdonado, es porque me empezaste a importar un carajo y no me voy a gastar en demostrarte nada.
• No voy a gastar una vida estando mal por alguien que no vale la pena.
• Suelo superar muy rápido las cosas. 
• Si sigo hablando de algunas cosas, es porque no sé de qué hablar con ciertas personas y es lo primero que se me ocurre. 
• No, no me creo perfecta.
• No, lo que menos soy es egocéntrica. Creeme.
• Amo cantar, no me importa si lo hago mal. Me encanta, y pienso seguir haciéndolo.
• Fumo... Si me conociste y te gusté así de entrada y después me decís que cambie ese hábito... Mirá, allá tenés la puerta, es linda ¿no? Lo es más aún del lado de afuera; en serio, fijate.
• Amo sacar fotos. 
• Estoy comenzando a creer que tengo un muy buen imán para los materialistas, machistas, egocéntricos, hijos de puta e idiotas.
• Sino hay confianza entre nosotros y me hacés una joda, te me pasás de vivo o me boludeás, que después ni se te ocurra que te voy a ir con la mejor, porque eso NUNCA va a pasar y si puedo, cada vez que estés cerca, la cara de culo que te voy a dedicar va a ser épica.
• Sino hay confianza y hacés lo del item de arriba, te lo pienso decir.
• Sí, yo digo las cosas en la cara. Yo sí tengo ovarios.
• Sólo me importa lo que piensan mis amigos, pichona. Lo que vos pensás, creés o sentís me chupa una teta.
• Puteo mucho, lo sé, pero es mi forma de hablar; sino te gusta, te invito a dejar de leer.
• Aunque no parezca, amo muchísimo. Más de lo que suelo decir que amo. 
• Duermo todo el tiempo. Si tengo un rato libre, yo duermo; si tengo que estudiar, yo duermo; si tengo que salir, yo duermo. 
• Tocar el piano me descarga.
• Me gusta jugar a la play y juegos de computadora bien varoniles. No porque sea la moda de hoy que las pendejitas lo hagan, desde siempre lo hice. 
• Haceme una. Te voy a perdonar, pero no creas que vuelvo a confiar y menos que me voy a olvidar. Aprendí, la vez que intenté hacer lo contrario, que la gente no cambia y el que te lo hace una, definitivamente, te lo hace dos.

¿Aclaramos un par de dudas? ¿Te faltan algunas otras? Bueno, otro día. Tengo sueño y quiero ir a tener relaciones con mi cama. 

Au revoir.

martes, 3 de julio de 2012

man, it's been a long night just sitting here, trying not to look back

Qué día bajonero, por el amor de cristo. Y yo teniendo que hacer un writing para inglés y un trabajo de radio para mañana.


Tiremos un par de temas a lo random, te va? (sino te va, lo voy a hacer igual porque me refrega lo que te vaya o no)


Me di cuenta que me encantan las nucas.
No sé qué tiene que ver, y sé que es una deformidad, pero me enamoran.
Verlas suaves, lisas, con olorcito a perfume. Me fascinan.
Ayer vi una en el colectivo que hasta me dolió haberme tenido que bajar y no poder seguir observándola.
Era perfecta y tenía un perfumito...


Hace frío. Eso lo sabemos todos porque lo sentimos y lo respiramos...
Creeme, no hace falta que lo publiques en mil quinientos estados o twitts.
Y, por favor, dejá de pedir pija cual desesperada. No queda bien, no sos más "cool".
¡¡¡YA ENTENDIMOS QUE NO TENÉS MACHO Y QUE LA TENÉS QUE HIERBE!!!
No es necesario que lo digas cada dos segundos.
No me interesa qué poronga entra o deja de entrar en vos.


¿En serio creés que me interesa que te moleste algo de mí?
¿En serio te creés tan importante para mi persona?
Qué poco me conocés, pichona. De verdad... Me chupa una reverenda goma lo que a vos te joda.
No pretendo mantener una amistad ni de años ni de meses ni de días, siquiera, con vos.
Lo que tenemos, normalmente, se lo llama compañerismo. Te lo informo, por si no te diste cuenta.


No puedo parar de escuchar Maroon 5.
Quiero que sea 31 de agosto YA. Necesito estar en el campo de ferro gritando a cuatro vientos:
"PUT YOUR HANDS ALL OVER ME, PLEASE WALK WITH ME, WALK WITH ME
LOVE IS A GAME YOU SAY, PLAY ME AND PUT ME AWAY!"
Necesito estar frente a Adam y gritarle que le entro hasta por los poros del pie.


Hoy, una de mis bff, me regaló un cuadrito con una foto de las dos.
Fue el mejor regalo en meses. El menos interesado y el que más valor sentimental tuve.
No le encuentro sentido a los que regalan cosas con tanto valor superficial.
Sepan que a mí con una cartita, un chocolatito, o con un "te quiero" en un papelito, me hacen feliz.
Eso garpa, no que te compren un par de zapatos de mil quinientos mangos.


En fin, estoy cagada de frío. Quiero que vuelva el gas en mi casa y poder ponerme frente a la estufa dando vueltas como un pollo al espiedo.
He dicho.
Volveremos con más temas ramdon en alguna otra edición.
Los saluda atentamente, Bela.

domingo, 24 de junio de 2012

Una noche cualquiera, principe, nos puede encontrar

"No demostrás un carajo", me dijeron ayer. "Chocolate por la noticia, bombón", contesté. 

Yo creo que el olvido es una fantasía.

Click. Plaf. Tic. Tic. Letra por acá, oración por allá. Una risa, una carita. Y la noche del sábado se llevó otra conversación con mi geme. Un teclado más gastado y un CD una vez más escuchado.
Yo no puedo creer lo que se tardan en dar cuenta que no demuestro nada. Pero nunca lo hice. Soy la cosa más arisca que hay en la tierra, y desde el cuatro de abril lo empecé a ser más todavía. Se siguen confundiendo mis abrazos en joda, mis "i love you" con voz de bebé con abrazos y "te quiero". No, pichón, no es lo mismo. No es igual cuando una mujer se te cuelga para romperte las bolas que cuando te mira a los ojos, te abraza en silencio, aprieta cada vez un poquito más y huele tu perfume con un suspiro profundo. No hay que confundir. 
Puedo pasar por materialista, por sorete, por 'ja de puta, pero ¿la verdad? no me interesa. Yo siento, y creeme que lo hago, pero no necesito demostrártelo todo el tiempo. 
Yo no quiero a todos y generalmente trato que me caigan mal. ¿Enferma? Nah. ¿Idiota? Puede ser. ¿Dolida? Totalmente. Pasé por cosas en mi vida, tengo un pasado, que no me permite encariñarme, abrirme. Y te hablo en serio cuando digo que las pocas veces que lo intenté cambiar salí perdiendo y cada vez más lastimada; así que no. Ya no intento más. Llega un momento donde hasta el cuerpo te pide que dejes de probar y te dice que nada va a cambiar. Te pide un stop, pide que dejes de fragelarlo con tus intentos fallidos de ser una persona normal. El corazón también tiene un límite y se cansa de las promesas incumplidas, de sus juramentos quebrantables. El mío tiene un cartel que dice "Si querés entrar no jures, no prometas y no juegues que el que rompe, paga".
¿Es tan difícil para un hombre entender que no tiene que entrar en el corazón de una mujer si no va a cuidarlo? ¿Tanto cuesta entender que DUELE? Pero será tema de otra entrada.
"Yo no me encariño para después no sufrir tanto cuando el destino lo saca de mi lado, porque no es el hecho de que se vayan... sino el hecho de que no los olvido. I cant forget them". Creo que los sábados logran sacar conclusiones de mí. Cómo los odio. 
Escuchando "beuatiful goodbye" de Maroon 5, con lágrimas a punto de salir de mis ojos, me voy yendo a tirarme en la cama para leer un rato, escuchar música al palo con auriculares y así poder olvidarme del mundo.
Si te cruzás conmigo por la calle no olvides: quizás no te sonría, pero de seguro estaría feliz de que me hayas vuelto a mirar una vez más.

martes, 19 de junio de 2012

When you're gone









"I never felt this way before. Everything i do reminds me of you. And the clothes left on da floor, they smell just like you. I loved da things that you do".
Avril Lavigne     



domingo, 17 de junio de 2012

cause im lonely and so tired of being here.




Llegué a mi límite.
Y conste que di señales.
Que no te sorprenda si algún día exploto.
Todo tiene un "stop" y una señal de "danger".
I gave you them both.

F u c k o f f.
Diferencias, diferencias y más putas diferencias.
Sentirse la imbécil, la oveja negra, la mucama, la mula.
Sentirse menos.
Sé que no me caben muchas cosas pero, si no lo hacen, es por algo.
Tienen un por qué.

Y dependés de ella. Sos un pollera.
No me molesta decirlo. Y si lo leés y me encarás, voy a seguir firme.
Cuando te cuento algo y necesito ayuda, necesitás de su consejo antes de moverte.
Si te lo pido a vos, es porque quiero que quede entre nos.
No pidas que te cuente nada más. Por eso hace años que no te cuento nada.

De verdad tenés que ver mi placard para confirmar que no tengo ropa?
De verdad tenés tan poca confianza en mí?
Y sí, mi humor cambió desde que confirmé que ella lo tiene todo:
ropa nueva, maquillaje nuevo, zapatos nuevos
y yo no tengo nada.

Cuatro remeras, dos buzos y dos jeans
(uno muy baqueteado y otro que me queda enorme)
y con eso me tengo que conformar todo un invierno.
Nunca te pido ropa, nunca te pido nada,
pero esta vez hasta me da verguenza salir.

Acostada en la cama escuchando Good Enough de Evanescence.
Tapada, con frío, sin un beso de las buenas noches de mamá.
Sin un té de manzanilla antes de irme a dormir.
Acá estoy... tan sola y tan cansada.

lunes, 11 de junio de 2012

y maté a un mosquito

Procuré ocuparme de mí, aprender a quererme un poco más y mimarme por un rato.
"El primer paso para amar a otro es amarse a sí mismo".
Me prometí dedicarme un poco de tiempo, pensar en mí por una vez y ocuparme de mi interior; conocerme.
Me juré arreglarme por dentro para poder estar bien con lo de afuera.
Me puse Maroon 5 de fondo, me miré frente al espejo y no dejé que mi mente dijera algo que no fuera algo bueno de mi persona. Un meno de cabeza por acá, un meno de caderas por allá. Después me puse a calentar la cera y me retoqué las cejas (porque tengo una obsesión). Me hice un baño de crema, y mientras esperaba a que se cumplieran los diez minutos me saqué el esmalte viejo y me limé las uñas. Me bañé y cuando salí agarré el esmalte rojo y me pinté (lo que casi cago al intentar matar un mosquito el cual, después de veinte minutos de seguirlo con la mirada y la cabeza como pelotuda, logré matar). 
Y Adam seguía cantando, rompiéndome la cabeza, al palo; bien, bien al palo. Mi pie seguía el ritmo de "Get back in my life". Mi cuerpo y mi mente estaban en equilibrio, fue genial.
Me sequé el pelo, me puse mi loción de limón, me pasé crema en la cara y, por último, me hice un cafecito, me senté en la notebook y me puse a ver Grey's Anatomy. 
Ahora, te miro y te pregunto: ¿Qué más puedo pedirle al día? Estas son las cosas por las que me gusta ser yo, porque con cosas tan simples, y tan cotidianas, me conformo y me sobra.

Frase de mi dia: "Love is a game" you say. Play me and put me away. Put your hands all over me.


domingo, 10 de junio de 2012

martes, 5 de junio de 2012

Maroon 5 - Payphone (Explicit) ft. Wiz Khalifa



(I'm at a payphone trying to call home, all of my change I spent on you. 
where have the times gone?  baby, it's all wrong. 
where are the plans we made for two?
 if happy ever after did exist I would still be holding you like this, 
all those fairly tales are full of shit; one more fucking love song i'll be sick)

miércoles, 30 de mayo de 2012

30/05/12

Vengo a compartir con quien quiera que esté leyendo mi felicidad. Bueno, no sé si exactamente es eso. Pongámosle que vengo a compartir mi... ¿Cómo decirlo? Mi buen humor. Quizás no importe, pero así como comparto la mierda que caga mi vida, es justo contar la brisita que me regala el día. Esa brisita fría que me relaja y me hace levantar la cabeza al cielo y sonreír. Sí, sonreír. ¿Yo? ¿sonreír por nada? Sí, no sé. No me reconozco. Normalmente soy la típica caracúlica que le chupa un huevo todo y mira mal por costumbre... pero hoy iba por la calle sonriendo, cantando cual loca demente. 
Cada día todo mejora: me relaciono con otros, mi promedio, mi rendimiento escolar, mi estado de ánimo que de nuevo depende de sí mismo, mi forma de ver las cosas, los colores, los olores, los sonidos. No sé, ¿será que al estar mejor, estoy de buen humor, encaro las cosas de mejor manera entonces salen bien y mejor me pongo, más de buen humor... y así? No importa la razón, la cuestión es que así es como estoy. 
Mis dedos se enredan al tratar de moverse todos juntos para escribir rápido a causa de la excitación que me produce este sentimiento de contentura. Todas las ideas, todas las palabras quieren salir al mismo tiempo. Y me río, y sonrío, y no puedo creer lo bien que estoy. Les juro que cuando él me dejó, pensé que nunca más iba a encontrar un motivo para estar así, nunca más iba a tener una razón para seguir adelante; pero acá estoy, con ganas de que sea el 21/06 para ir a ver Tan Biónica con una de mis mejores amigas, quiero que sea sábado para rajar al cementerio de Chacarita o cualquiera a sacar fotos y pasar un día de paz, quiero que sea viernes para ir a lo mi otra mejor amiga a cenar y a joder con sus primos, quiero que sea el 27/07 para ir a ver Maroon 5. 


Some boys take a beautiful girl and hide her away from the rest of the world, 
I wanna be the one who walks in the sun. Oooooooh, girls just wanna have fun.


Fuck, tengo tantas cosas por hacer, y todas me hacen feliz. Bueno, otra vez... Me ponen de muy buen humor. Ojalá que el resto de mi vida (sí, porque no quiero que nunca se acabe esto de estar así como quien no sabe) sea de esta manera, esté de esta forma. Aprender que las cosas chiquitas como una flor, una brisita, un colibrí también nos pueden cambiar el día. Un blues, un tecito, un rodete, un buzo grande y comprendiendo día a día que a veces es mejor gambetear, pisar fuerte y amagar que no tocar la pelota siquiera. Prefiero pegarle al caño que nunca haber intentado el gol.

lunes, 28 de mayo de 2012

Stand by

Tengo un tecito de manzanilla a mi lado, Grey's Anatomy en la tele y una sonrisa inexplicable en mi cara.
Me duele la mano, todavía un poco acalambrada, por haber escrito cuatro hojas en un examen de psicología.
Mi cuerpo está tirado en el sillón disfrutando de hacer nada. Tengo muchas ganas de tatuarme. Ponerle fin a muchas etapas de mi vida. Dejar lo malo ir. 
2007 (closed)
2008 (closed)
2011 (closed)
2012 (closed?)
También siento la necesidad de borrarme muchas marcas, alguna que otra cicatriz y una que otra lágrima. 
Ponerme un recordatorio que me haga ver que hay que vivir el día a día, que la vida no es eterna
y que el destino es el conjunto entre algo escrito y una sucesión de elecciones; que lo que soy, es lo que soy y por eso soy única (como todos lo son); que nadie me puede corromper; que me haga ver que si pude antes, puedo siempre.
El símbolo de leo por acá, la cola de la ballena con seis estrellas por allá y un par de fechas. 

Me colgué mirando el cielo... un cielo gris, apagado, triste y que, por suerte, no se asemeja para nada a mi estado de ánimo. Todo en mi vida va mejorando, oh, sí. Sentir que casi todo está de a poco volviendo a estar como debe: en mi caso, en stand by. Sería más o menos, en un estado en donde no siento nada. Donde
no me importa nada y me preocupo de lo que me debo. No hay nada ni que me exalte ni que me bajonee. Estoy. Así de simple y tranquilizador... Estoy. Sería un estado en donde disfruto de las cosas sencillas: un té, una película, un buen libro, unos apuntes de alguna materia, unos mates con mamá, un pucho con algún amigo,
un viaje en colectivo, el viento en la cara, una siestita, un buen cd de música, un concierto. 

La verdad es que no tenía una idea fija sobre qué escribir, simplemente tenía ganas de hacerlo y lo hice. Así que no tengo la más puta idea de cómo terminar esta nota.

Au revoir. 


Cada día falta menos para el 21/06 y 27/07 . (re manija)

viernes, 18 de mayo de 2012

Man, i feel like a woman

Me siento... Me siento bien. Día lluvioso, fresco pero tranquilo.
Uñas recién pintadas, olor a quita-esmalte y un tecito (porque éste se volvió mi adicción).
Hoy te vi, hoy los vi. Ahí, abrazados, de la mano, felices y fue genial que no se me haya movido un pelo.
"Dime de que alardeas y te diré de qué careces"; pero no es mi caso, no hoy.
Me sorprendo, me felicito, me doy unas palmaditas en la espalda. Se siente tan bien, tan dulce; se siente tanta paz.
Y respiro y puedo sentir mis pulmones llenándose de oxigeno por completo después de mucho tiempo. Y te veo y no te miro.
¿Podés creerlo? El tiempo está empezando a curar las heridas.
Porque el amor a veces flecha y lastima, pero las heridas cicatrizan, y si bien deja marcas, con el correr de los días ya no duele. Y a mí ya no me duele.
Estoy tan tranquila que me disfruto como si fuera el último día. Por las dudas, uno nunca sabe, ¿viste?
Sería como... la calma antes de la tempestad, ¿no?
Paso más tiempo conmigo. Me voy conociendo cada día un poquito más y es asombroso lo que encuentro.
No es de egocéntrica, pero está bueno conocerse, saber qué se piensa de ciertos temas, qué se siente ante tal o cual situación. Encuentro tiempo para darme pequeños gustitos, para demostrarme un poco de amor (cosa que antes no hacía). Encuentro tiempo para ser mujer.
Y te deseo lo mejor, che. En serio. Me pone bien saber que vos también lo estás con ella y con tu nueva vida.
Parece ser que al final tenemos caminos totalmente diferentes, pero al menos parte de éste lo caminamos juntos y no estuvo nada mal.
Me encanta poder decir que no me arrepiento de nada. Es más... ¿sabés qué? No me arrepiento de nada y me encanta este sentimiento de paz interior.
Y como te decía... espero que seas la persona más feliz del mundo entero, sin rencores, sin resentimientos y sin odio. Menos que menos te odio porque, como una vez te dije, odiar me desgasta y al otro (en este caso a vos) ni lo modifica. Sólo pierde uno y, ese uno, soy yo. Así que... vivamos felices, libres de pecados. Riamos, jodamos, disfrutemos, vamos, ¡dale!
Escuchemos Muerte en Hawaii y hagámoslo con una sonrisa recordando lo que fue y lo que aprendimos del otro. Al menos pasó... ¿no?

martes, 15 de mayo de 2012

So long and goodnight

Una canción que sólo trae recuerdos. Un café y las hojas de latinoamérica al lado.
Recordando esas tardes cuando éramos los tres mosqueteros. Uno para todos y todos para uno.
Vos, él y yo. Vos, ella y yo. My Chemical Romance, Good Charlotte, Evanescence, 30 Seconds to Mars...
Una muñeca tajada y otra con cicatrices, un peluche de bolitas de plástico y ese abrazo que quedará en el tiempo.
Ahí estábamos, compartiendo un dolor, un amor, una amistad. ¿Y dónde están ahora? 
Hicimos nuestra vida, crecimos, tomamos diferentes caminos pero sabiendo que al final de éste nos vamos a volver a encontrar; porque, queramos o no, todos terminamos en el mismo lugar. Todos vamos para arriba en algún momento. 
Pero aprendimos algo del otro: levantarse y continuar. 
Y lo hicimos. Nos levantamos. Continuamos. Y acá estamos, más firmes que nunca. 
Los extraño pero no puedo ir contra la vida. Por algo fue.
Y cada canción me hace acordar a cada uno de los que pasaron en mi vida. 
Todos son como un filo. Vienen, te cortan y se van. Pero dejándote la cicatriz, la enseñanza: lo que no debés repetir.
Es como un desfile ante los ojos del recuerdo.
Vienen, te marcan, te enseñan y se van. 
La lista de aprendizaje y de personas que pasan cual ráfaga son de nunca acabar. Cada día, cada hora, cada instante, crecen y crecen.
Y los recuerdos no paran. Son como una catarata de pensamientos constante que no para de fluir. 


- Grito por dentro. Desesperada, pido que paren. "Basta, basta. No quiero más".
Se está volviendo todo oscuro. El fondo se convierte en algo liso, llano, negro. 
Mis muñecas y mis piernas. Las agarran, me absorben. Dejen de llegar. Necesito que se vayan. Las marcas. Me recuerdan las marcas, los tajos. No, no quiero recordarlos. Pero ellos insisten. Dicen que me sirven para no volver a caer. "Admitilo, dale, admitilo" me susurran. Pero yo no quiero. No quiero. 
Las lágrimas comienzan a caer. Atormentada busco de dónde aferrarme pero nada parece estable a mi alrededor. LA LUZ. Allá está. Con los ojos rojos y las piernas temblorosas empiezo a correr hacia ella. Se aleja. Me desespero. No lo quiero admitir. No lo voy admitir. Admitir ¿qué?. 
Se va, se aleja. "Volvé" le exijo. Más avanzo, más se aleja. Pego un grito enfurecido, no puede ser. Caigo de rodillas en esa gran nada negra. Llorando me pregunto dónde estoy, dónde estás, dónde está, dónde están
Mi firmeza sobre no decirlo comienza a debilitarse y las palabras se atoran en mi garganta empujando para salir todas al mismo tiempo.
Atolondrada comienzo a hablar. Balbuceando, tratando de sacar la última gota de dignidad y de fuerza que me queda. Es inútil y con la voz baja, suave y con vergüenza admito lo que jamás pensé admitir:
"Las marcas... Las marcas siguen acá en mi cuerpo y me atormentan. Mi pasado me persigue y no puedo escapar. No soy fuerte. No soy fuerte. NO SOY FUERTE. Estoy débil, siempre lo fui". Un llanto descontrolado sale de mi pecho. "No sé cómo hacer, no sé cómo hacer y me está jodiendo la vida" jadeante prosigo "Necesito ayuda".
Cierro los ojos y me dejo llevar. 
Los abro. Una fuerte puntada me atraviesa la mano. Estoy llena de cables. Comienzo a no entender qué está pasando.
Una débil voz me dice que ya está, que no tengo de qué preocuparme. 
Miro mi brazo. Hay una venda bajo el codo. Una lágrima comienza a caer... 
"No otra vez, no quiero más".
Más marcas, más recuerdos, más pasado; la historia no termina, continúa. 
Me pongo la máscara, me pinto una sonrisa, me paro bien firme y salgo a andar. Me dirijo hacia la puerta de salida y empiezo a caminar por la jungla gris llena de animales salvajes, agazapados, atentos ante cualquier movimiento en falso para atacar mi yugular y derribarme una vez más. -  Bela Gelormini.